Una divertida tradición popular centenaria para adivinar el sexo, basada en la edad lunar de la madre y el mes lunar de concepción.
Las formas fiables son una ecografía morfológica a mitad del embarazo (generalmente 18–22 semanas), o pruebas genéticas anteriores como el NIPT o la biopsia de vellosidades coriónicas. Tradiciones como el calendario lunar anterior, o los cuentos populares, son divertidas pero esencialmente una cuestión de azar — las probabilidades reales de tener un niño o una niña están cerca del 50/50 sin importar el método.
Ningún método natural ha sido científicamente probado para elegir de forma fiable el sexo de un bebé — el sexo lo determina qué espermatozoide (X o Y) fecunda el óvulo, esencialmente al azar. Algunas teorías populares (como programar las relaciones más alejadas de la ovulación) afirman cambiar ligeramente las probabilidades, pero faltan pruebas clínicas sólidas al respecto. Si estás siguiendo tu ciclo para la planificación familiar en general, nuestro Rastreador de ovulación puede ayudarte a identificar tu ventana fértil.
La misma respuesta que para una niña, a la inversa: no existe un método natural probado para seleccionar de forma fiable un niño, ya que el sexo depende del azar en la fecundación. Los únicos métodos con tasas de éxito reales y científicamente demostradas implican la selección clínica de esperma combinada con la FIV, típicamente utilizada por razones médicas más que por pura preferencia.
Los métodos populares como el calendario lunar chino anterior son esencialmente un lanzamiento de moneda disfrazado de tradición — divertidos de probar, pero no más precisos que adivinar. Una ecografía a mitad del embarazo suele ser bastante fiable (a menudo con más del 95% de precisión) una vez que la anatomía es claramente visible, y las pruebas genéticas de sangre pueden ser aún más tempranas y precisas.