Un punto de partida rápido para la mesada semanal (el "domingo"), según la edad de tu hijo o hija y la conocida regla práctica de "un monto por año de edad" — funciona en cualquier moneda.
No hay una única respuesta correcta — depende de tu presupuesto, de lo que la mesada debe cubrir y del costo de vida en tu ciudad. La regla de "1 unidad de moneda por semana por año de edad" (por ejemplo, 8 pesos/semana para un niño de 8 años) es un punto de partida muy citado que muchas familias ajustan hacia arriba o hacia abajo desde ahí, en la moneda que usen.
Es una guía sencilla y muy usada donde la mesada semanal de un niño o niña coincide más o menos con su edad en la moneda local que uses — a los 6 años recibe 6 por semana, a los 10 años recibe 10 por semana, y así sucesivamente, ya sea en pesos, dólares, euros u otra moneda. Aumenta la mesada de forma natural conforme crecen, sin que la familia tenga que calcular números exactos desde cero.
Las familias están genuinamente divididas en esto. Algunas ligan la mesada directamente a tareas cumplidas para reforzar la conexión entre esfuerzo y recompensa; otras consideran las tareas básicas del hogar como algo esperado sin importar la mesada, y pagan aparte por tareas extra u opcionales. Cualquiera de los dos enfoques puede funcionar — la constancia importa más que el modelo que elijas.
Un enfoque común es dividirla en tres categorías — gastar, ahorrar y compartir — a menudo usando frascos o cuentas separadas, para formar desde temprana edad el hábito de pensar en el dinero de más de una manera. La proporción exacta (como 50/40/10) importa mucho menos que practicar el hábito en sí.
La mayoría de los educadores financieros diría que no — una mesada más pequeña dada de forma constante y acompañada de decisiones reales (dejar que el niño elija cómo gastarla o ahorrarla, incluyendo equivocarse) suele enseñar más que un monto mayor dado de forma inconsistente o con el padre o la madre controlando cada compra.